13/01/2010

Centro de Meditación Monte Águila

Desde tiempos antiguos, el ser humano ha estado en constante búsqueda tratando de encontrarse con su parte divina, la espiritualidad. Esta búsqueda se hace cada vez más precisa e intensa, viviendo una época de inseguridades y trastornos, tanto a nivel planetario como individual, entendiendo que cada vez más nos hemos alejado de nuestra parte divina, lo que explica la razón del caos universal.
Teniendo plena conciencia de la necesidad de encontrar la forma eficaz y sincera de ayudar a los demás seres humanos, les proponemos un viaje dentro de sí mismos, en la tierra de los Incas, acompañados del Espíritu Andino.
Lo que ofrecemos
* Terapias alternativas.
* Meditación Vipassana para personas con experiencia previa.
* Terapia de la risa.
* Ceremonias tradicionales Incas.
* Tai Chi.
* Iniciación a la Meditación (métodos diversos).
* Momentos de silencio y contemplación.
* Alimentación Vegetariana balanceada.
* Programas de música tradicional.

Meditación

Un acercamiento accesible a la Meditación, una práctica que todas las tradiciones (sean hinduistas, budistas, sufistas o cristianas) practican de manera diferente.
Porque meditar?

Podríamos decir que la meditación obedece a un triple objetivo:


-Abrir lo que está cerrado, equilibrar nuestra manera reactiva de comportarnos y explorar e investigar lo que permanece oculto.

Abrir, equilibrar y explorar constituyen pues los tres motivos fundamentales de la práctica.
La meditación es un proceso vivo y dinámico que constantemente da lugar a nuevos modos de valorar y comprender la existencia, el camino de la meditación pone en marcha un proceso de profundización a través de la auto-observación, es un viaje adentro de uno mismo. 

www.wanamey.com/peru-cusco/meditacion-centro-cusco.htm

24/12/2009

2012 UN DESPERTAR DE LA CONCIENCIA

A lo largo y ancho de este mundo están llegando mensajes en los que se nos habla de cambios, en los que se nos estimula a una búsqueda de la propia entidad espiritual, al cambio de viejos paradigmas por otros que estén en sintonía con el momento presente y el devenir más inmediato.

Ya se nos advirtió hace dos mil años de los tiempos que estaban por llegar y de cómo en odres viejos no podía echarse vino nuevo, hay que desprenderse de muchos conceptos de un largo pasado que no son válidos en estos tiempos que corren. Todo conocimiento y época han respondido a un estado de conciencia, por tanto nada que objetar, pero hoy hemos de mirar al momento que vivimos.

Todos estos anuncios a qué se deben, qué es lo que está pasando, qué es lo que está por llegar. He aquí una consideración más de las situaciones que vivimos y viviremos y cómo nos afectarán tanto en lo espiritual, como en lo físico.

Como es conocido, tanto por la Información Superior, como por la misma física, toda ley se rige por otra de orden superior y en este ir buscando el orden superior de toda materia y por tanto del hombre se llega a que todo es luz.

El hombre es Luz. Fotones de luz son irradiados por el Sol hacia la Tierra, estas emanaciones de energía afectan a la atmósfera, a la Tierra en todas sus partes, a los sistemas de comunicación y afectan al cuerpo humano.

El sistema nervioso del hombre funciona a base de energía eléctrica y magnética (la acupuntura lo detecta). Nuestra alimentación es una forma de cargar de energía el organismo. El sistema respiratorio es un proceso de inhalar prana, coloquialmente llamado aire, que es la energía vital-solar (emanada por los fotones provenientes del Sol).

Esta energía vital que se compone de Kriptón, Helio, Xenón y Argón afecta tanto al sistema respiratorio, como al circulatorio, al nervioso y también al sistema de chakras, puntos de conexión astral-física que actúa tanto sobre nuestra conciencia, como por el consciente, inconsciente y subconsciente, al tiempo que moviliza todo el sistema glandular bien conocido.

Pues bien, esta energía electro-magnética Solar que actúa sobre la Tierra penetra en el hombre por su chakra raíz o primer chakra, es la llamada kundalini, es un “paquete” de energía destinado a propiciar la evolución del hombre.

El camino que sigue desde la base de la columna hasta la coronilla se le llama el camino de la iluminación pues arrancando de los chakras inferiores se eleva hasta los superiores, glándulas pituitaria y pineal que abren las puertas de nuestro consciente, inconsciente y subconsciente, como antes mencioné y por tanto al desarrollo de nuestro proceso espiritual y la conexión entre Alma-Espíritu-Fuente de Toda Luz.

Como es conocido el Sistema Solar gira en la órbita del Sol Central de Orión. Su ciclo es aproximadamente de 25.920 años de nuestro calendario. En este periplo, nuestro Sistema Solar, pasa por un campo de radiaciones Fotónicas emitidas por Orión cuya duración es de 2160 años. Esta energía fotónica alterará todo nuestro Sistema Solar y por ende nuestra Tierra y por consiguiente al hombre.

Por tanto los campos electro-magnéticos serán alterados y sus repercusiones afectarán a la Tierra y sus comportamientos y afectarán al hombre. Esto está previsto, a la altura en que se encuentra actualmente nuestro Sistema Solar respecto a la “línea” de entrada de la citada banda de fotones, que sea para el anunciado año 2012.

Si. Nuevas energías están aflorando que activan nuestros chakras y que permiten que energías astrales penetren más abiertamente y movilicen todo nuestro sistema glandular y produzcan un despertar, que será cuántico, en el orden espiritual. Esto ya está ocurriendo y es fácil comprobar cómo en el orden mundial hay una movilización espiritual jamás conocida. El Internet nos ayuda a comprobarlo.

Todos los mensajes que por doquier se reciben nos hablan de cambios, de la necesidad de abrir nuestra conciencia a esta realidad con actitudes en la que los niveles de elevación vibracional (que es la que se va a producir a tenor de lo antes comentado) sean una consecuencia de una interiorización, búsqueda y encuentro con nuestro Ser Superior.

El silencio, la meditación, la interiorización, el vivir hacia adentro, el respeto a cada uno en lo que es, en la ausencia de todo juicio, en la manifestación de estados de paz, de calma, de armonía, en suma, de Amor, han de estar muy presentes en cada uno pues habrá personas que se desestabilicen, que vivan sumidas en su sobre estrés permanente, desorientadas, perdidas e ignorantes de su propia situación. También habrá otras personas bien centradas, con conocimiento, y en perfecta armonía amorosa que sean báculo y bálsamo de aquellas otras.

Los llamados mensajeros de la luz son aquellas personas cuyo amor se transforma en paz, calma y armonía. Personas que han sabido diferenciar y superar “los reinos de Dios y los del Cesar” y saben armonizarlos y sus vidas tienen un sentido trascendental. De estos es de quienes hablan frecuentemente los mensajes que se reciben al tiempo que dichos mensajes activan las conciencias para que se unan a estas fuerzas de paz y de amor todos.

El conocimiento está ahí, sólo se requiere la disposición de cambio y esta es necesaria pues como se dijo hace dos mil años son llegados los tiempos en los que habrá separación entre el amor y el desamor, entre armonía y desarmonía y cuando una persona se desarmoniza altera todo su ser espiritual y físico, las consecuencias son predecibles. No son estos tiempos de echarse a dormir, pues tal y como ya se dijo hemos de estar vigilantes. Vigilantes de nosotros mismos.

Somos universo y esto no es cuestión de entenderlo, pues entendido o no entendido, comprendido o no comprendido, lo que Es, es. Por ello todo cuando ocurre en el universo ocurre a cada uno en nuestra medida y en nuestro estado de conciencia. De igual forma todo cuanto nos ocurre está trascendiendo al universo, la sincronía es total. Siendo todo luz así ocurre.

Interpretemos los mensajes que nos van llegando y entendamos el carácter trascendente que todo tiene.

Es necesario cultivarnos espiritualmente, volcarnos al trabajo interno, mediante la meditación oración, contemplación armonización con la naturaleza, de forma que el aparente clima caótico que podamos vivir, encuentre un refugio en nuestro interno, lo cual va a redundar en un mundo mejor.

Estamos viviendo una época maravillosa, de despertar humano. Tenemos una oportunidad única de dar un salto evolutivo excepcional.

A pesar de la aparente victoria de las fuerzas oscuras debemos estar atentos a la cantidad de seres que trabajan incansablemente por un mundo mejor, desde organizaciones políticas, religiosas, desde esfuerzos individuales, o a través de manifestaciones espontáneas, las cuales nos deben de llenar de orgullo como raza.

El momento es ahora, ya no hay tiempo que perder, existe un amplio espectro de actitudes positivas a tomar. Comencemos ya a trabajar con voluntad teniendo en cuenta el contexto general de los hechos.

Busquemos siempre el conocimiento general y profundo de las cosas, por aquello que dijo ese gran Maestro: SOLO LA VERDAD LOS HARÁ LIBRES.

MISIÓN RAHMA

21/12/2009

Aguas Santas Casa de Reposo

Aguas Santas, Casa de Reposo

Le ofrecemos la oportunidad de pasar momentos tranquilos y de contemplación en Aguas Santas, Casa de Reposo. Estamos ubicados en la Zona Cultural de la Reserva de Biósfera del Manu, cerca a la localidad de Pillcopata (Cusco, Perú).

Contamos con habitaciones (cabañas rústicas con baños propios) cómodas e  ideales para generar un ambiente armónico con la naturaleza.


En Aguas Santas usted podrá disfrutar de la exuberante vegetación que rodea la Casa, así como los diversos animales (aves) que nos visitan siempre. También podrá disfrutar de los pequeños y tranquilizantes arroyos que atraviesan la Casa. Le ofrecemos, además, la posibilidad de participar en nuestro programa de limpieza espiritual a través de dietas depurativas y charlas espirituales. Armonía, paz y tranquilidad son nuestros lemas…  ¡hágalos posibles en nuestra Casa!

www.wanamey.com/peru-cusco/casa-de-reposo-espiritual.htm

11/12/2009

No debemos abandonar el culto al agua

No debemos abandonar el culto al agua”. Una entrevista con Fernando Cabieses
Por: Guillermo Reaño, 3 de febrero de 2009

Fernando Cabieses no sabe de abatimientos ni distracciones. Su vida ha sido un magisterio dedicado al Perú, a sus riquezas y a su cultura. "No quiero que me entrevisten sobre lo mismo; ahora tengo nuevos temas, nuevas obsesiones. En la actualidad estoy comprometido en el asunto del agua. ¿Sabe usted? Nuestro país posee tres millones de hectáreas de aguajales en su Amazonía y mientras el mundo empieza a padecer sed, los peruanos podríamos exportar ese recurso".

El Dr. Cabieses es Presidente de la novísima Universidad Científica del Sur (Ucsur) y a pesar de no haber renunciado a sus estudios sobre la medicina tradicional peruana y la historia andina, sus devaneos intelectuales están más cerca que nunca a un elemento que obnuviló su vida cuando niño. El agua, nos dice el Maestro, fue una constante en sus primeros años en tierras mayas y por eso ahora, próximos los 83, vuelve a ser un motivo más para sus desvelos y fijaciones. Para este hombre de aligerado caminar y mirada celeste los humedales –los mismos que pronto iluminarán sus días en el nuevo campus de Villa- deben convertirse en verdaderos centros de investigación y promoción de nuestra riqueza hídrica.
“Hemos abandonado el culto místico al agua; en el antiguo Perú todo se hizo alrededor del agua, éramos parte de una civilización eminentemente hídrica”, nos dice como queriendo conquistar nuevos prosélitos. Pese a haber dedicado gran parte de su vida a su profesión –Cabieses sigue siendo un destacadísimo neurólogo- y al estudio de la medicina folklórica, los contactos suyos con el tema tienen una cierta relación con la amistad que hizo con Moseley, el famoso investigador que postuló un origen costeño-marítimo para la cultura andina. Para este veterano hombre de estudio (“nunca fui mujeriego; ni frecuenté la bebida ni el juego, sólo he tenido predilección por los libros”), como para Rebeca Carrión Chacot o la Dra. Rostworowski, el agua cumplió un papel de primerísimo orden en esta historia fundacional: “el hombre fue nómade en el Perú hasta que descubrió los grandes depósitos de alimentos que existían en el mar y en los humedales. El hombre ancló por el mar, allí pescó y en las áreas limosas se dedicó a la agricultura”.
 

16/11/2009

Los hombres no son los reyes de la naturaleza

Philippe Descola: "Los hombres no son los reyes de la naturaleza"

PARIS.– ¿El hombre está condenado a mirar la naturaleza con ojos de depredador? ¿Es lo propio del ser humano concebir la naturaleza como una reserva infinita con la cual uno se puede comportar sin ningún respeto? El francés Philippe Descola, uno de los antropólogos y filósofos más respetados de su generación, responde a estos interrogantes con un rotundo “no”.

Alumno de Claude Lévi-Strauss en el Collège de France y heredero de su cátedra, Descola, de 57 años, autor de dos libros que han marcado la evolución de la etnografía moderna, está convencido de que los hombres deben dejar de sentirse los reyes de la naturaleza,

En su último libro, Par-delà nature et culture (“Más allá de naturaleza y cultura”), Descola demuestra, además, que la transformación de la naturaleza en un objeto explotable no es un hecho universal y tampoco una fatalidad, y que los actuales tropiezos ecológicos –desde las modificaciones climáticas hasta la polución de subsuelos y cursos de agua– son producto de esa cosmovisión.

La base filosófica de esa concepción se remonta a Aristóteles. “Nuestra concepción del hombre reposa en esa distinción, que constituye el zócalo", afirma Descola.

Después de haber consagrado 30 años al estudio de las llamadas civilizaciones primitivas y después de haber vivido tres años entre los jíbaros del Amazonas, Descola advierte que la costumbre de dividir el universo entre lo cultural y lo natural no corresponde a ninguna expresión espontánea de la experiencia humana. Los pueblos llamados primitivos no individualizan, dentro del cosmos, una eventual humanidad. Para muchos de esos pueblos todo tiene características humanas: animales, plantas, paisajes, piedras y astros reciben el título de personas.

¿Por qué es importante la reflexión de Descola? Porque demuestra que el hombre puede relacionarse de otro modo con la naturaleza. Quizá cambiando de status para dejar de ser objetos al servicio del hombre-rey, plantas y animales obtendrían el derecho a una verdadera consideración.

Philippe Descola, que viajó varias veces a la Argentina invitado a dar clases en la Universidad Nacional de Buenos Aires, recibió a LA NACION en su despacho del Collège de France, en el corazón del Barrio Latino de París.

-En su último libro, usted analiza los principios de construcción de ontologías y cosmologías dentro de las cuales evolucionan las sociedades humanas. ¿Qué es una ontología y qué es una cosmología?

-Una ontología es un sistema de distribución de propiedades. El hombre da una u otra propiedad a este o a aquel "existente", ya sea un objeto, una planta, un animal o una persona. Una cosmología es el producto de esa distribución de propiedades, una organización del mundo dentro de la cual los "existentes" mantienen cierto tipo de relación.

-Usted distingue cuatro modos de identificación entre el hombre y la naturaleza. Uno es el naturalismo, que domina en el Occidente moderno, y otro el animismo, que estudió en los jíbaros de Ecuador.

-El naturalismo se basa en la idea de que sólo los humanos están dotados de vida interior. Los demás "existentes" -plantas, piedras, animales- están privados de ella. En el plano orgánico, los hombres no tienen nada de singular, ya que están gobernados por las mismas leyes físicas que los no humanos. Cuando conocí a los jíbaros me resultaba imposible entender lo que sucedía. Lo que yo consideraba actividad productiva (la caza, la jardinería, la pesca) para ellos era un acto de sociabilidad. Los jíbaros mantienen relaciones sociales con los animales y las plantas. Tratan a los tucanes, a la mandioca y a las sombras como a personas. El animismo es lo contrario del naturalismo: los no humanos están dotados de la misma vida interior que los humanos y tienen una vida social y cultural.

-¿Cuáles son los otros dos modos de relacionarse con el medio ambiente?

-En el totemismo, los humanos y los no humanos comparten propiedades físicas y morales que los clasifican juntos según diferentes categorías: puede ser el color de la piel, la morfología (ser "redondo" o "anguloso") u otras características particulares (ser lento o nervioso). Un hombre podrá decir que un canguro es exactamente igual a él basándose en un principio común del cual ambos descenderían (la vivacidad, por ejemplo). El analogismo, por fin, caracteriza un mundo percibido como una infinidad de singularidades, todas diferentes entre sí. Es el ejemplo chino de un mundo compuesto por 10.000 esencias. Ese era el modelo más común en el mundo, sobre todo en Asia, Africa del Oeste y en las sociedades andinas, antes de que se impusiera el naturalismo.

-¿Por qué Occidente pasó del analogismo al naturalismo?

-El analogismo es la idea de que el mundo está constituido por infinitas singularidades. Pero como ese mundo es difícil de pensar y de vivir, fue necesario hallar correlaciones entre todas esas singularidades, por analogía. Para ello existen todo tipo de dispositivos intelectuales o institucionales: la jerarquía, las sociedades sometidas a un orden estricto, el sistema de castas. Ese sistema estaba aún vigente en el Renacimiento.

-¿Cuándo pasaron los occidentales al naturalismo?

-La separación del hombre de la naturaleza se fue haciendo por etapas. La primera se remonta a los antiguos griegos, con la invención de la naturaleza como physis: un objeto de investigación que no está sometido a caprichos divinos, sino a leyes que vuelven previsible la naturaleza. El cristianismo marca la segunda etapa de la trascendencia, que supone, a la vez, la exterioridad con respecto al mundo del Creador y del hombre, puesto que Dios le ha reservado un status especial. La tercera etapa es la revolución científica del siglo XVII: una forma de enmarcar el mundo con invenciones como el microscopio, el telescopio... La naturaleza se volvió entonces autónoma y observable.

-No obstante, el naturalismo de Occidente no es absolutamente puro...

-Así es. No hace falta buscar demasiado para hallar en Occidente bolsas de animismo, de analogismo o de totemismo. La pasión por la astrología es la mejor prueba. La idea de que hay una relación entre un destino individual y el movimiento de un cuerpo celeste es característica. La astrología sólo existe en los sistemas analógicos. En lo que concierne al totemismo, piense en el nacionalismo. Imagine un grupo de personas que nacieron en un determinado lugar: esa gente está tan identificada con los animales, las plantas y los paisajes de ese sitio que es refractaria a cualquier otra cosa. Eso mismo es el nacionalismo en sus formas más extremas, como el que prevalece en la ex Yugoslavia o en Palestina. Por eso es tan complicado cuando dos pueblos reclaman la misma tierra.

-¿Su crítica a la separación obsesiva practicada por el hombre moderno entre naturaleza y cultura quiere decir que el antropólogo más célebre de Francia es un animista?

-No soy un animista, porque vivo en una sociedad hiperdesarrollada y participo de ella. Tampoco tengo fobia a la tecnología. Pero estoy convencido de que se rompió el equilibrio mediante la utilización desenfrenada del medio ambiente. Se suele decir que la forma en que se trata a los humanos es un indicador de la forma en que se mira la naturaleza, que nuestras instituciones son el reflejo de la idea que uno tiene de ella. Creo que lo que hacemos con la naturaleza es también un buen indicador de nuestra forma de tratar a los seres humanos y que una actitud depredadora de los recursos naturales tiene como corolario una utilización inhumana de los hombres. No fue una casualidad si la segunda expansión colonial se produjo en plena revolución industrial: las poblaciones colonizadas, relegadas al rango de recurso natural, tenían derecho al mismo trato que el carbón de las minas.

-¿Qué aspecto del animismo de los jíbaros podría ser útil a los occidentales de nuestra época?

-Negociar tratados sobre la protección de la biosfera o legislar sobre la clonación humana o el maíz transgénico son formas de admitir que nuestra concepción de la naturaleza ha quedado superada. Esa percepción permitió la revolución científica, al aislar de la acción humana una serie de fenómenos independientes que estaban sometidos a leyes propias. Sin embargo, la actual posibilidad de crear seres vivos por vías no naturales o la necesidad imperiosa de proteger ciertas especies, ecosistemas o la misma biosfera prueban que la naturaleza existe cada vez menos como territorio autónomo. El status de las entidades con que poblamos la naturaleza está condicionado por nuestras interacciones con esas entidades y por los dispositivos jurídicos y técnicos que rigen su existencia. Gracias al aumento de las preocupaciones ecológicas, hoy admitimos que las plantas, los animales, los genes, los desiertos, las corrientes marinas o la química de la atmósfera no existen en un universo aparte, yuxtapuesto al nuestro.

-¿Eso quiere decir que nuestra evolución nos estaría aproximando a las culturas no occidentales?

-Esas culturas nos resultan cada vez menos exóticas. El naturalismo engendró una división impermeable entre ciencias de la naturaleza y de la cultura. Unas se consagran exclusivamente a los organismos, los agujeros negros o los campos magnéticos; las otras, al estudio de las costumbres, las instituciones o las lenguas. La división fue eficaz, pues permitió a Occidente alcanzar un fantástico progreso del conocimiento. Pero también nos condujo a estudiar a los pueblos no modernos con la lupa de nuestras propias categorías dualistas, cuando la mayoría de ellos no hace una distinción precisa entre naturaleza y cultura. Desde que comenzó a existir, hace un siglo, la antropología se pregunta por qué diablos ciertos pueblos atribuyen a los animales propiedades culturales que nosotros sólo reservamos a los humanos. ¿Por qué creen que los animales tienen una vida social como la nuestra, preceptos éticos o un alma? La respuesta es que mientras nosotros creemos que la posesión del lenguaje distingue radicalmente a los hombres del resto de los organismos, esos pueblos establecen continuidades.

-¿Por ejemplo?

-La primera es que lo que percibimos de los animales responde a una ilusión de los sentidos: plumas, pelos, escamas esconden una interioridad cognitiva, afectiva y social idéntica a la nuestra. La segunda idea es que los seres se definen menos por sus propiedades intrínsecas que por las relaciones que mantienen entre sí; es decir, por las posiciones que ocupan en un sistema de interacciones. El cazador amazónico verá en el animal que será su presa a una persona con la cual mantiene un tipo de relación social desde toda la eternidad. Desde esa óptica, se sentirá más identificado con ese animal que con el misionero estadounidense que baja de un avión para explicarle la Biblia. Para un amerindio, tener un cuerpo de hombre no es garantía de humanidad.

-¿Pero cómo funcionan las relaciones sociales entre humanos y no humanos en esas comunidades indígenas?

-Para los jíbaros, la relación entre hombres y animales se parece a la relación entre parientes por alianza: así como tengo obligaciones con mis suegros, de los que recibí una esposa, también las tengo con los animales, que me dan la carne con la que me alimento.

-Para usted, Occidente no se dirige hacia una suerte de animismo. Más bien estaría regresando hacia cierto analogismo.


-Nos dirigimos hacia una forma de analogismo planetario. El hecho de que países como China, la India o Japón, que no tienen cosmologías naturalistas, se hayan convertido en potencias científicas y tecnológicas parece indicar que el naturalismo ha sido un paréntesis y que es muy posible fundar el mundo futuro sobre un modelo analógico universal. El problema será cómo hacer funcionar ese vasto colectivo analógico en forma no coercitiva.

-¿Ese modelo funciona si se resigna la democracia como fue concebida por Occidente en el período naturalista?

-Exacto. ¿Cómo hacer funcionar un sistema que contenga una inmensa masa de seres múltiples si no a través de la coerción política y la disparidad de riquezas? Es el gran desafío al que nos veremos confrontados pronto.

-¿La idea le preocupa?

tanto el fascismo como el estalinismo fueron proyectos de reforma del naturalismo por modelos de tipo analógico: totalitarismos donde cada uno debía tener su lugar asignado. Hay que seguir de cerca lo que sucede en China y en la India. También creo que la comunidad internacional terminará dándose nuevas reglas de interacción a través de los grandes organismos internacionales. Hay que estar muy atentos a lo que sucede con la Organización Mundial del Comercio (OMC). Creo que la OMC es el único organismo que reflexiona simultáneamente sobre la organización planetaria de los humanos y de los no humanos. Esto será decisivo para el futuro del planeta.

- ¿Usted es optimista?

-Hay que hacer lo posible para instalarnos en ese nuevo sistema analógico conservando las ventajas que hemos heredado del naturalismo: los sistemas de gobierno parlamentario, el desarrollo científico, las libertades individuales, la democracia.


Por Luisa Corradini